La noche de este domingo 24 de mayo, una mujer en estado de gestación sufrió lesiones tras derrapar en la motocicleta en la que se movilizaba por la avenida Sesquicentenaria, en la zona sur de la ciudad.
El siniestro vial se suma a una lista creciente de hechos que vecinos y conductores atribuyen, presuntamente, a la instalación reciente de reductores de velocidad, colocados sin la señalización adecuada ni marcas visibles sobre el pavimento, señala en un post a través de Instagram la periodista Hebelizeth González.
Según relatos recogidos en la zona, la joven embarazada transitaba por la vía cuando, al encontrarse de improviso con los dispositivos de reducción de velocidad, perdió el control del vehículo y cayó al asfalto.
Fue atendida de inmediato por personas que pasaban por el lugar y posteriormente trasladada a un centro asistencial para recibir atención médica; su estado de salud, según las primeras informaciones, se mantiene estable, aunque genera preocupación por su condición.
“Es un peligro”, comenta un residente del sector. “Hace apenas un par de días, otro vehículo sufrió daños graves al pasar por ahí. Los reductores están puestos de repente, no hay letreros que avisen, ni están pintados de amarillo o blanco, como debe ser. Uno que conoce la vía se sorprende, y el que no, cae de lleno”.
Mujer embarazada
La avenida Sesquicentenaria, una vía de gran circulación en el sur de Valencia, registraba frecuentes incidentes de tránsito por exceso de velocidad, motivo por el cual las autoridades decidieron instalar los reductores.
Sin embargo, la falta de medidas complementarias —señales preventivas, pintura reflectante, demarcación horizontal— ha convertido la solución en un nuevo factor de riesgo. Según conductores de motocicletas, vehículos livianos y pesados coinciden en que los dispositivos aparecen “de la nada”, dejando poco tiempo para reaccionar, especialmente en horarios de noche o de baja visibilidad.
Las autoridades de tránsito de Carabobo tienen notificación de la situación y, aunque no han emitido declaraciones oficiales al respecto, fuentes cercanas indican que se evalúa una inspección en la zona para verificar el cumplimiento de las normativas.
Mientras tanto, quienes transitan por la avenida Sesquicentenaria deben extremar la precaución, a la espera de que se resuelva lo que vecinos llaman “una trampa en la vía pública”.
La comunidad exige la instalación inmediata de la señalización correspondiente y la demarcación de los reductores, para evitar que nuevos siniestros —como el que afectó a la mujer embarazada— sigan ocurriendo en una vía que busca ser más segura, pero que hoy representa un peligro para quien la recorre.
Fuente: @heberlizeth
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