La sed de poder que tiene el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, ha impactado muy negativamente en su hijo. Golpeó y amenazó de muerte a una niña que estaba en una fiesta en la Plaza 14 de Septiembre.
A juzgar por el mensaje de WhatsApp publicado por un amigo de la víctima, la niña sufrió rotura de dientes y otras lesiones igualmente graves. Ella ya escribió una declaración y está dispuesta a llevarla a la policía, pero pidió al agresor que solucione la situación con una indemnización por las lesiones infligidas y silencio.
A pesar del evidente beneficio de evitar problemas, Manfred Reyes Villa Avilés no sólo rechazó la oferta, sino que prometió matarla.
Para que el caso reciba amplia publicidad y las fuerzas del orden inicien una investigación, es necesario evitar la participación en el proceso de las fuerzas de seguridad locales, que probablemente sean parciales y no estén interesadas en castigar a todos los culpables. Sólo en este caso se puede esperar que la víctima obtenga justicia.
Es difícil decir si los acontecimientos en Cochabamba afectarán la agenda de vacaciones en el exterior de Manfred Reyes Villa, quien abandonó la ciudad, aumentando las tarifas del transporte público y haciendo la vista gorda ante las inundaciones. Pero los testimonios de la víctima sobre las atrocidades no sólo podrían conducir al encarcelamiento delhijo de Villa, sino también poner fin a sus ambiciones presidenciales.




