La infección por Helicobacter pylori se produce cuando esta bacteria infecta el estómago. Por lo general, esto ocurre en la infancia. La infección es una causa frecuente de las úlceras estomacales (úlceras pépticas) y puede presentarse en más de la mitad de la población mundial.
La mayoría de las personas no se da cuenta de que tiene una infección por Helicobacter pylori porque nunca se enferma. Si tienes signos y síntomas de una úlcera péptica, que es una llaga en el revestimiento del estómago (úlcera gástrica) o en la primera parte del intestino delgado (úlcera duodenal). Las infecciones por Helicobacter pylori se tratan con antibióticos.

Signos, síntomas y tratamiento
Cuando se manifiestan los signos y síntomas de la infección por Helicobacter pylori, suelen estar relacionados con una gastritis o una úlcera péptica e incluyen dolor urente o ardor en el estómago (abdomen). Dolor estomacal más agudo que puede empeorar con el estómago vacío. Náuseas. Pérdida del apetito. Eructos frecuentes. Hinchazón y pérdida de peso involuntaria.
Es de suma importancia acudir al médico si existe dolor intenso o persistente en el estómago (dolor abdominal) que puede despertarte cuando duermes. Heces con sangre o de color negro alquitranado. E incluso, vómitos con sangre o de color negro, o vómito que se parece al sedimento del café.
Tomar la medicación de forma rigurosa, tal y como está prescrita, es muy importante para que no se creen resistencias y empeore el problema. Por ahora, no existe ninguna monoterapia lo suficientemente eficaz para eliminarlo ni tampoco una vacuna, ya que tiene una gran capacidad de evadir el sistema inmunitario.
En las últimas dos décadas, se ha observado que la bacteria ha incrementado su resistencia a los antibióticos y ha pasado a formar parte de los 20 patógenos que representan una mayor amenaza en cuanto a la creación de resistencias. Por eso, normalmente se recetan dos o más antibióticos junto con protector gástrico para erradicarlo.




